"Nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo, los hombres se liberan en comunión" Freire, Paulo.
jueves, 8 de octubre de 2009
viernes, 2 de octubre de 2009
Llueve (Poema)
Llueve, las gotas de lluvia
Golpean los cristales de mi ventana
Despiertan angustia, tristeza
Y dolor en mi alma cansada.
¿Dónde está el sol?
La senda infinita
De los que caminan
Buscando sedientos
El solo que ilumina,
Los rayos que parten del firmamento y
La luces doradas que no nos dan aliento.
La voz incansable de los
Que retornan cansadas
Sin vida, y sin esperanzas;
Estériles, cubiertos de espinas,
De aguas fangosas, dejando
En las almas penas profundas
Y en la oscuridad lejana
La felicidad que ya no retorna.
¿Qué vida? Es la vida
Que nos da tantas tristezas
Y deja en las almas
Duras asperezas.
¿Por qué? Hay sufrimiento
Que aparta bruscamente
La fe de las vidas, y
Deja vacías las mentes,
Cansadas sin suerte
De encontrar un día
Al final del sendero
La caricia de la mano divina
Que trae guardada la gloria perdida.
Acaso no es preferible
¿La muerte? Que nos lleva
A la tierra, que destruye
De a poco la carne, nos deja
Tan solo los huesos.
¡Huesos! Que no piensan, no sienten
Llegando a la liberación de las penas.
Queda el alma tranquila
Vagando en las calles,
Sin pesos ni cargas,
Con la gran gloria de no tener cuerpo.
