Hola! Sofía soy yo, es un espacio en el cuál me van a conocer a través de Sofía.
Un día me encontré a mi misma, al costado de una vereda; me mire de reojo vi algo conocido en esos ojos. Esa mirada me era familiar y por fin me termine reconociendo. ¿Qué hacia yo en ese lugar y con esa gente? , ¿Estoy feliz?, ¿Estoy triste?, ¿Soy quien digo ser? Las preguntas invadieron mi mente, quería saber todo y no me quería perder de nada.
Así empezó esta historia, de idas y vueltas. Sin dejar de ser la vida misma, la vida que hay que vivirla, probarla, saborearla y llorarla.
Así descubrí miradas, olores, suavidades, asperezas… Y los sentidos se me pusieron cada vez más atentos a lo que alrededor me acontecía, me salieron antenitas en todo el cuerpo y capte cada vez más cosas.
Descubriendo a los demás me descubrí a mí, observando a los demás, me observe más a mí y escuchando a los demás, me escuche más a mí.
Esto no es tarea fácil porque los demás hacen ruido, los demás actúan raro, los demás…. Mmmmmmm… hacen cosas que uno no entiende.
Hoy he decidido continuar con este pequeño relato. Y debo confesar a mi pesar que ese ruido me llego y me bloqueo. La incertidumbre se filtro por mis venas y recorrió cada tramo de mi cuerpo. Lo tomo integro y lo dejo marchito y sin vida, el cuerpo me peso, el alma me peso, creo que absorbí más de lo que podía. Pero al darme cuenta que esto ya así no podía seguir me tome un tiempo, me relaje y deje que la nueva y fresca energía fluyera y arrastrará esta angustia que me abatía. Y me puse a escuchar ruidos, pero ruidos de la naturaleza. Mi punto de partida ahora es abandonar esos ruidos y escuchar solo mi alma, no dejar que nadie se interponga en mis deseos. Mis deseos son muchos y llegó el momento de ponerlos en marcha, el camino esta para ser andado y yo lo voy a seguir caminando. Un tropiezo no es caída y de una caída uno se levanta, la fuerza es el único impedimento, la fuerza que a veces falta.
Por eso hoy estoy aqui haciendo lo que me gusta que es escribir, voy a contar sobre esos ruidos, esos ruidos que nos complican. Voy a contarles mis historias.